Durante una consulta con tu dentista generalista, puede que este te sugiera pedir cita con un endodoncista. Poco conocido por el gran público, este especialista ocupa sin embargo un lugar determinante en la preservación de los dientes naturales, en particular cuando están seriamente afectados. ¿Por qué te deriva tu dentista a un endodoncista? ¿Qué tratamientos de endodoncia pueden considerarse? Hagamos balance.
¿Qué es un endodoncista?
La endodoncia es, para empezar, la rama de la odontología que se dedica al interior del diente, es decir, a la pulpa dental (nervio, vasos sanguíneos, tejidos conjuntivos) así como a las raíces.
Un endodoncista es por tanto un cirujano dentista que ha completado su formación inicial para dominar las técnicas avanzadas del tratamiento de los conductos dentales. Gracias a un material de muy alta precisión y a microscopios operatorios, está capacitado para atender situaciones complejas que la odontología generalista no siempre permite resolver.
Su misión consiste, en otras palabras, en salvaguardar los dientes naturales evitando en lo posible la extracción y la colocación de un implante o de una prótesis.
¿Cuándo te envía tu dentista a un endodoncista?
En la mayoría de las situaciones, tu profesional te deriva a este colega experto para preservar un diente amenazado por una infección o por una complicación.
Cuando el diente presenta una infección resistente
Si una caries profunda ha afectado a la pulpa (pulpitis dental) y un primer tratamiento de conducto no ha permitido erradicar completamente la infección, tu dentista puede derivarte a un endodoncista.
En caso de conductos dentales de difícil acceso
Algunos dientes, en primer lugar los molares, poseen varias raíces dotadas de conductos muy finos, curvados o calcificados. En este tipo de configuración, el endodoncista es el profesional mejor preparado para intervenir.
Para salvar un diente fracturado o debilitado
Un diente fisurado o debilitado por una caries o un golpe puede requerir un tratamiento endodóntico específico. El endodoncista evalúa entonces la viabilidad del tratamiento y aplica técnicas conservadoras que aumentan claramente las posibilidades de evitar la extracción.
¿Qué tratamientos propone un endodoncista?
El endodoncista interviene principalmente para realizar tratamientos complejos de las raíces a fin de conservar el diente natural.
El tratamiento de conducto
El tratamiento de conducto (o desvitalización dental) es el acto más habitual en endodoncia. Consiste en retirar la pulpa infectada, desinfectar los conductos y luego obturarlos herméticamente. Si tu dentista estima el caso demasiado complejo, el endodoncista toma el relevo con técnicas más avanzadas.
El retratamiento endodóntico
Sucede que un diente ya desvitalizado siga dando problemas. El retratamiento endodóntico consiste entonces en reabrir el diente, retirar el antiguo material de obturación, limpiar y desinfectar de nuevo los conductos antes de sellarlos correctamente. Este tipo de intervención ofrece una segunda oportunidad al diente y permite evitar pasar directamente a la extracción.
La cirugía apical
Cuando la infección persiste en el extremo de la raíz a pesar de un tratamiento, el endodoncista puede recurrir a una pequeña intervención quirúrgica llamada apicectomía o cirugía apical. Esta consiste en quitar el extremo infectado de la raíz y sellar la zona para prevenir cualquier recidiva. Esta técnica constituye a veces el último recurso antes de la extracción y permite prolongar claramente la duración del diente.
¿Por qué consultar a un endodoncista?
La derivación a un endodoncista puede generar inquietud, pero responde siempre a un objetivo preciso: salvar tu diente.
Un tratamiento endodóntico bien realizado permite conservar el diente a largo plazo, evitar una extracción y las complicaciones que la acompañan, como el desequilibrio de la mandíbula o incluso el coste de un implante o de un puente.
Por otra parte, el recurso a un especialista disminuye el riesgo de recidiva y mejora notablemente el pronóstico del tratamiento. Gracias a sus competencias específicas y a su material de muy alta precisión, el endodoncista aporta una mayor seguridad terapéutica, lo que aumenta las posibilidades de conservar tus dientes naturales en buen estado.
¿Cómo se desarrolla una consulta con un endodoncista?
Cuando vas al endodoncista, la consulta comienza con un examen clínico exhaustivo y a menudo con radiografías, o incluso un escáner 3D, a fin de evaluar con precisión el estado de tu diente y de sus raíces. El endodoncista te expone después las distintas opciones terapéuticas, su coste y su duración.
La intervención se realiza bajo anestesia local, lo que la hace indolora. Gracias al microscopio operatorio y a instrumentos específicos, el endodoncista trabaja con gran precisión. En la mayoría de los casos, basta una sola sesión, aunque algunas situaciones complejas pueden requerir varias citas.